miércoles, 27 de octubre de 2010

Variedades de Uvas

Vinos varietales
Dentro de esta denominación se enmarcan todos aquellos vinos que son elaborados completamente ( en un 100% ) de una misma variedad de cepa seleccionada de vitis vinífera o en su defecto en un mínimo de un 75% y que se detalla en la etiqueta del vino. Los vinos varietales van siempre acompañados en su etiqueta del año de cosecha, lo que significa que por lo menos el 95% de la uva que se empleó para la elaboración de dicho vino perteneció a la vendimia del año especificado en ella. Cuando para la elaboración del vino se emplea más de una variedad de uva se los denomina generalmente como "vino fino tinto" o "vino fino blanco".

La expansión y la demanda de vinos finos varietales está aumentando de manera considerable, básicamente porque estos vinos dan a conocer con su aroma, su sabor y su bouquet, las características de los cepajes de origen que intervienen en ellos dando la posibilidad al consumidor de orientarlos respecto al conocimiento y definición de los cepajes.

Tipos de Uvas  
En la Argentina las principales variedades de uvas tintas son: Merlot, Cabernet Sauvignon, Malbec, Tempranilla, Syrah, Barbera, Pinot Noir, Bonarda, Lambrusco entre otros; dentro de las variedades de uvas blancas mas importantes tenemos: Torrontés, Chardonay, Sauvignon Blanc, Chenin Blanc, Moscatel, Semillón, Pedro Ximenes, etc.



Etiqueta de vinos varietales.
Es de gran importancia saber que se debe tener en cuenta a la hora de leer la etiqueta de un vino varietal. Según las regulaciones establecidas sobre vinos en la mayoría de los principales países productores del mundo la etiqueta de un vino varietal debe contener lo siguiente:
Nombre: hace referencia a la empresa que es propietaria de la marca.
· Denominación Varietal: hace referencia a la variedad de uva que se ha usado, Cuando su composición está determinada por ejemplo por "Merlot", significa que por lo menos el 75% del vino que contiene esa botella proviene de dicha variedad.
· Año de Cosecha: hace referencia al año de cosecha con que se ha elaborado el vino, es decir si en una etiqueta menciona 1985, eso significa que por lo menos el 95% de la uva que contiene la botella pertenece a esa vendimia.
· Información del Productor: hace referencia a que por lo menos el 75% del vino fue fermentado y clarificado por el productor.
· Dirección de la Bodega: hace referencia al lugar físico donde el vino ha sido elaborado y fraccionado.
· Apelación de origen: hace referencia al lugar de origen en donde las uvas han sido cultivadas, por lo tanto el 95% de las uvas deben provenir de esa región.


Sería poco eficiente clasificar a los vinos solamente en el lugar de origen. Una clasificación primaria es aquella que los divide como (1) Vinos Calmos o Naturales, (2) Vinos Fuertes o Fortificados y (3) Vinos Espumantes. Esta clasificación se basa en la técnica de producción llamada vinificación.
  • Vinos Calmos o Naturales
    Son aquellos que se hacen desde el mosto, y que es fermentado en forma natural, o con algún aditivo en cantidades controladas como levaduras, azúcar o cantidades muy pequeñas de sulfuros. Estos vinos son de una graduación alcohólica que va desde el 10% al 15%, ya que se les detiene
    la fermentación alcanzando estos valores. Son los habitualmente conocidos como blancos, tintos y rosados.
  • Vinos Fortificados o Fuertes
    Reciben alguna dosis de alcohol, usualmente un brandy de uvas, en alguna etapa de su vinificación. Las interferencias controladas tipifican la producción y características de los vinos fuertes resultando el
    Vermouth, Jerez, Marsala, Madeira y Oporto. El contenido alcohólico de estas variedades va desde los 16º a los 23º (grados por volumen).
  • Vinos Espumantes
    Son aquellos del tipo del
    Champagne, los cuales tienen dos fermentaciones. La primera que es la habitual del vino natural, y una segunda que tiene lugar en la botella. Algunos vinos naturales tienen cierta efervescencia llamada pétillement, pero esta es muy suave y no es causada como resultado de interferencias en el proceso de fermentación.
    Si se trata de vino espumoso, este se elabora según distintos métodos, siendo el más barato el de carbonatación forzada usando dióxido de carbono. Los de calidad son aquellos que no cuentan con aditivos y su segunda fermentación es alcanzada por añejamiento. En todos los casos los vinos espumantes presentan cierta sedimentación, donde los de calidad son de-sedimentados utilizando distintas técnicas que pueden incluir auxilios mecánicos y reapertura de las botellas, previo a su comercialización.
 
Colores
Otra clasificación de los vinos es a través de sus colores, a saber tintos (
rouge - red), blancos (blanc - white) y rosados (rosé - pink).
  • Vinos Tintos
    El color del vino proviene del color de la piel de la uva, donde el mosto es dejado en contacto con la piel de la uva hasta que se alcance un color deseado.
    Para hacer vino tinto, las uvas rojas se aplastan y el mosto pasa parte o la totalidad del periodo de fermentación y, en muchos casos, un periodo de maceración previo o posterior a la
    fermentación, en contacto con las pieles u hollejos. Toda la materia colorante, además de múltiples compuestos saborizantes y taninos, se encuentran en los hollejos de las uvas y la fermentación y maceración se encargan de liberarlos. Esta liberación se intensifica a menudo por técnicas de activación mecánica (remontado), o batido (bazuqueado), durante estos periodos.
  • Vinos Blancos
    Los vinos blancos son aquellos producidos a partir de uvas verdes o blancas; o bien a partir de uvas negras aunque en estos casos nunca se deja al mosto en contacto con la piel de las uvas. El color obtenido en los vinos blancos es de tono verdoso o amarillento.
  • Vinos Rosados
    El rosado (
    rosé) es producido dejando el mosto en contacto por un tiempo breve con la piel de las uvas. Suele producirse utilizando uvas rojas que permanecen en contacto con los hollejos (piel de la uva) por breves períodos. Con menor frecuencia se produce mezclando vinos tintos y blancos.
La última clasificación conocida para los vinos es la que los separa como dulces o secos.

El Nivel de pH del Vino

El vino parece haber nacido con el hombre, ha sido siempre su alegría y uno de los mayores placeres de los que ha disfrutado, su inspiración y uno de los principales motores de la cultura occidental, por lo que ha ocupado una plaza privilegiada en numerosas civilizaciones. Por otra parte, representa toda una serie de descubrimientos relacionados con las primeras reacciones químicas efectuadas por el hombre: la fermentación y la oxidación.
Como muchas sustancias, el vino tiene un nivel de pH. El pH en el vino determina su acidez. El nivel de pH va aumentando a lo largo del ciclo de maduración de la uva, y a medida que aumenta este nivel, la acidez disminuye. Este nivel sirve para saber cuál es el momento justo para la vendimia.
Pero aclaremos de qué se trata esta sigla: El pH es el potencial de Hidrógeno que posee una sustancia y su cantidad determina la acidez o basicidad de esta. Se mide en una escala del 0 al 14, siendo 7 el punto neutral. Las sustancias con un pH menor a 7 son consideradas ácidas y las de pH mayor a 7 serán básicas (o alcalinas).
En las uvas el pH final puede situarse entre 2,9 y 4. Los vinos blancos tienen un nivel de pH entre 3,1 y 3,4, mientras que en los vinos tintos está entre el 3,3 y el 3,6. Como el pH es mayor en los vinos tintos es que podemos determinar que el vino tinto es menos ácido que el vino blanco.
Los vinos con pH bajo resultan más astringentes y ácidos, mientras que los de pH alto tienen un mayor riesgo de oxidación de los antocianos (vinos tintos con tono marrón sin ser a causa del oxígeno durante el envejecimiento) y mayor riesgo de que se desarrollen microorganismos no deseados.

martes, 26 de octubre de 2010

Descripción General

El vino es una bebida alcohólica elaborada por fermentación del jugo, fresco o concentrado, de uvas. Su nombre proviene de la variedad 'Vitis Vinifera' que es la variedad de uva de la que descienden la mayoría de las utilizadas para la elaboración de vinos, y las primeras en ser utilizadas para ello.  
Las características del vino las dan los factores que afectan a sus viñedos, a saber: región con clima, suelo y topología, mas los cuidados que le den los productores que lo elaboran. Es sabido que una uva que crece en un determinado lugar y produce un determinado vino, llevada y cultivada en otro lugar, producirá un vino con características distintas.
Para la producción del vino, las uvas recién recogidas son prensadas para que liberen su mosto o jugo, que es rico en azúcares.
Luego de esto, las levaduras transportadas por el aire, o la adición de levaduras seleccionadas al mosto, provocan la fermentación de éste, resultando como principales productos de la fermentación el alcohol etílico y el dióxido de carbono. Este último, liberado en forma de gas.
La fermentación se interrumpe normalmente cuando todos los azúcares fermentables han sido transformados en alcohol y dióxido de carbono, o cuando la concentración del primero supera la tolerancia de las levaduras. Para ese momento, lo que era mosto, se ha transformado en vino.
La graduación de los vinos varía entre un 7 y un 16% de alcohol por volumen, aunque la mayoría de los vinos embotellados oscilan entre 10 y 14 grados. Los vinos dulces tienen entre un 15 y 22% de alcohol por volumen.

sábado, 9 de octubre de 2010

VINOAFICCIONADOS

Historia
La historia del vino se remonta al viejo testamento (Genesis 9:20) cuando es mencionado por Noé. En Grecia antigua, el vino era tomado con agua (tomarlo sin mezclarlo era mal visto); Teocrito describe a los vinos como venerables cuando cumplían los 4 años de edad. Por aquel entonces era guardado en toneles, recipientes hechos en pieles de cabra y ánforas impermeabilizados con aceites y trapos engrasados; por lo que el aire estaba en contacto con el vino en todo momento. Los romanos deomstraron mejor cuidado y mejor vino a través de los vinos Falernianos de un año de añejamiento introduciendo otros recipientes. Aunque de todas formas no se llego hasta la maduración completa del vino cuando se introdujo la botella con corcho.
El vino conservado en madera no alcanza la madurez hasta pasados los tres años; mantenido mayor tiempo no mejoraba pero podía deteriorarse. Los toneles eran mantenidos hasta 20 años hasta el final del siglo 18, momento en que fueron mejorados; pero el hábito fué abandonado y los connoisseurs encuentran en ello un tema para discusión.
Los romanos plantaron viñedos en todos los lugares en que la uva soporto el clima (Africa del norte, España, Gaul, Inglaterra e Illyria). Los cultivos permanecieron para consumo local, en particular para la Sagrada Comunión, por lo que su cuidado paso a ser preocupación de los eclesiásticos.
La reaparición del vino como bebida, y la de famosas bodegas, resulto invariablemente de los esfuerzos de monjes y monarcas distinguidos por su devoción a la iglesia.